SPORT Coaching

· Entrena tu MENTE ·

La regla dlos 10 años o de las 10.000 horas establece que una persona para ser experta en su deporte ha de acumular esta cantidad de experiencia, con unas características determinadas. Estoy segura de que tú como deportista acumulas esa experiencia o si no, que en poco tiempo la acabarás 

teniendo. Y es que técnica y tácticamente es probable que seas un experto/a pero, ¿y mentalmente? ¿cuántas horas de tu preparación han estado dedicadas a mejorar y desplegar todo el potencial de tu mente? ¿y cuán determinante es la cabeza en tu deporte…? Seamos realistas, hoy día hay MUCHA gente que entrena muy duro, que físicamente están extraordinariamente preparados y que pulen día a día el dominio técnico-táctico en su deporte. Ahora bien, ¿te has preguntado qué marca -y van en aumento- la diferencia? Efectivamente, la capacidad para poner a funcionar todo ese físico y esa calidad técnico-táctica de manera efectiva y eficiente; esa capacidad para dar lo mejor de ellos más allá de la tensión y del miedo del momento, la capacidad para contagiar una actitud y estado emocional entre sus compañeros/as, acompañantes o equipo técnico. La capacidad, en definitiva, de brillar, de ser ellos mismos en todo su esplendor.

Y para ello no existen trucos, atrás quedó la tan extendida -y que tanto daño ha hecho- creencia de que “se nace”, y que el talento se hereda. Muchos son los estudios que afirman lo contrario (en este sentido, te recomiendo leer a Malcolm Gladwell o a Dan Coyle). Porque dar lo mejor de ti no debería ser algo extraordinario, debería constituir tu día a día habitual. Saber si estarás o no al nivel no debería ser el foco de tu atención, sino cómo lo has de hacer y cómo puedes salir del entreno/competición reforzado, habiendo mejorado y con mayores recursos.

 

“El viaje aporta la felicidad, no el destino”

 

                                     ¿Te imaginas sentir que cada entrenamiento te acerca aún más a tu meta?

¿Tener la sensación de que hasta los más pequeños esfuerzos son una avance hacia tu excelencia?

¿Te imaginas sentir que tu energía está por encima del cansancio físico y de la “aparente dificultad” de la competición?

¿Ser capaz de contagiar una actitud ganadora y optimista a quien te rodea?

¿Saber crear tu burbuja de rendimiento óptimo?

¿Ser consciente de tus estados emocionales y activar aquellos que más te favorezcan?

¿Ser capaz de enfocar tu Atención en los aspectos cruciales de la competición?

¿Observar de manera constructiva hasta las situaciones más adversas?

¿Sentir miedo y a la vez ganas por vivir ese momento?

                                            ¿Controlar tus enfados, ataques de ira, ansiedad, apatía o tristeza…?

 

 

 

La gente cree que son sus pensamientos, qué equivocados están